La purga con Ayahuasca, es una purga integral, por lo tanto, abarca también y necesariamente, una “purga” de tipo psicológica. Se trata de la expulsión de condicionamientos mentales que nos son perjudiciales. La Ayahuasca nos permite realizar la autocrítica de mayor calidad de toda nuestra existencia. Es la auto-evaluación más completa; el balance o auto-análisis de mayor provecho que podemos lograr. Es visualizar detalladamente nuestra vida, para a partir de este reconocimiento buscar las soluciones más pertinentes a nuestras dificultades latentes. El logro del desarrollo de este autoconocimiento, es dirigir nuestra atenta mirada a nosotros mismos.
Recorrido profundo a través de nuestra evolución psíquica, revisando cada etapa de nuestra vida para una mejor autocomprensión. Es verdadero y real volver a vivir algunos pasajes de nuestra vida, para superar conflictos. Téngase en cuenta que esta retrospección, es la base necesaria para mirar hacia nuestro porvenir. Una mirada clara y completa hacia el pasado, permite proyectarse sólidamente hacia el futuro.
Este proceso regresivo, desbloquea traumas, miedos, fobias; bloqueos emocionales implantados en nuestro subconsciente durante nuestra infancia, vida intrauterina o incluso, posibles vidas anteriores las cuales representan nuestras tendencias y limitaciones actuales. La Ayahuasca nos permite desarrollar nuestro propio aprendizaje inherente a la propia línea evolutiva y descubrir o redescubrir cuál es nuestro objetivo personal, cuáles son las decisiones correctas en la vida cotidiana que debemos tomar.
La ayahuasca permite rehabilitar toxicómanos o sujetos de comportamiento compulsivo. Es un excelente remedio para tratar las dependencias, sean de drogas duras o prohibidas y también las aparente e inofensivas drogas legales. Por su reveladora capacidad de cohesionar la conciencia despierta con el mundo subconsciente, reencausa el sentido de vida existencial que el enfermo o toxicómano ha perdido.
La innata búsqueda espiritual, se canaliza al ingresar en la dimensión mágica de la Ayahuasca, que permite sentir y vivir a Dios dentro de uno mismo.
La ayahuasca es generalmente segura desde un punto de vista médico, aunque puede elevar ligeramente la presión arterial, por lo que se desaconseja su uso en personas con trastornos cardiovasculares graves. Además, puede interactuar con ciertos medicamentos, especialmente antidepresivos y otros psicofármacos que se metabolizan a través de vías enzimáticas, lo que puede entrañar riesgos.
Aquellas personas que se encuentren bajo un tratamiento médico con inhibidores de monoaminoxidasa (IMAOs), con tratamientos antidepresivos, ansiolíticos o cualquier diagnóstico psiquiátrico, cuadros epilépticos o aquellas con problemas cardíacos graves, deberán contactarnos previamente ya que podría haber algunas restricciones o preparación previa distinta.
Además, es importante evitar alimentos ricos en tiramina, como quesos maduros y carnes procesadas, durante el efecto de la ayahuasca debido al riesgo de crisis hipertensivas. Aunque el cuerpo elimina rápidamente los inhibidores de la monoaminooxidasa presentes en la ayahuasca, consumir estos alimentos bajo sus efectos puede ser peligroso.
Desde un punto de vista psicológico, la ayahuasca puede representar un riesgo para personas con antecedentes de trastornos psiquiátricos como esquizofrenia o trastorno bipolar, entre otros. Es crucial ser honesto acerca de tu historial médico con el guía de la sesión y asegurarte de que su principal preocupación es tu bienestar.